jueves, 3 de abril de 2014

Alimentos para la primavera


Ya estamos en primavera, y lo aunque es una de las estaciones más deseadas, es cierto que muchas veces viene acompañada de una sensación de debilidad física y/o cansancio intenso. No se trata de nada nuevo. Son los dos síntomas más claros de la llamada astenia primaveral.

La astenia primaveral suele aparecer durante las primeras semanas de la estación, cuando el cuerpo se está acostumbrando al alargamiento de las horas de sol y a los cambios de temperatura. Afortunadamente conocemos algunas claves para superarla. La alimentación es una de las principales. Por eso, no debemos olvidar mantener una adecuada alimentación que ayude a fortalecer el sistema inmune y a aumentar la carencia de vitamina D, producida en los meses de invierno por la exposición a escasas horas de sol. Teniendo en cuenta cómo han sido de duros en Galicia estos últimos meses, todavía más. 




Verduras
Acelgas, alcachofas, berenjenas, apio, cebolletas, espárragos, espinacas, habas, lechugas, zanahorias y tomates encabezan la lista de verduras de las que podemos disfrutar en los meses que despiden el invierno y nos acercan al verano. Todos ellos son alimentos ricos en vitaminas del grupo B y vitamina C. Son también una fuente importantísima de minerales como el hierro, el magnesio, el calcio y el potasio.




Frutas
El cambio de clima también se refleja en las fruterías. Pasamos de las cuatro o cinco frutas del invierno a una variedad inmensa: níspero, piña, pomelo, albaricoques, cerezas, ciruelas, fresas... La fruta de la primavera es la más variada y sabrosa del año. También la más colorida. Esta inundación de colores se debe en gran medida a los compuestos fotoquímicos. Estos compuestos son esenciales para mantener un buen estado de salud, y debemos obtenerlos a través de nuestra dieta porque no se producen por nuestro organismo. 


Si hablamos de las leguminosas, desde el comienzo de la primavera hasta finales de verano es un buen momento para consumir guisantes que nos aportan fibra, fósforo, tiamina, niacina, ácido fólico y vitamina C. Las leguminosas frescas tienen menos hidratos de carbono y calorías que las secas.




Pescados
En cuanto a pescados, en primavera llega a nuestras costas la caballa. Se trata de un pescado azul, esencial para nuestro organismo por su riqueza en ácidos grasos omega 3, calcio, fósforo y magnesio. Su consumo también nos aporta vitamina A, vitaminas del grupo B, que resultan beneficiosas para aumentar el hierro y evitar anemias, y la vitamina D que ayuda al cuerpo a absorber el calcio. Cualquiera de los pescados azules de temporada tienen estas ventajas para nuestra salud. 

Carnes
Por último, respecto a las carnes, el alimento de temporada es el cordero. Su carne es rica en minerales como el hierro, zinc, sodio, potasio y magnesio. Además, destaca su contenido en vitamina A.

Estamos en primavera y toca disfrutar. Tanto del paisaje, como de las temperaturas como de lo que la naturaleza en forma de alimentos. Siguiendo una dieta equilibrada pronto desaparecerán los molestos síntomas de la astenia primaveral. Pronto estaremos completaremos adaptados. Entonces, ¡¡llegará el verano!!


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