lunes, 23 de diciembre de 2013

Cómo limpiar mi cara a diario






La belleza de la piel no se consigue en un solo día. Los maquillajes pueden ocultar, pero no 'curan' los estropicios ocasionados por un mal cuidado del cutis. Es fundamental cuidar la piel diariamente para que luzca luminosa, hidratada y sana cualquier día del año. 

Uno de los pasos más importantes para tener un cutis hermoso es limpiarlo cada día, de este modo impediremos que los poros se abran debido a la acumulación de grasa y suciedad, que se formen granos y que nuestro rostro luzca opaco y sin vida. Aquí te damos algunos sencillos pasos para que sepas cómo limpiar tu cara a diario y mantener un rostro hermoso y en perfecto estado:



-Debes limpiar tu cara cada día antes de irte a dormir así hayas pasado todo el día en casa y no hayas usado ni una gota de maquillaje. Recuerda que tu rostro se ensucia también con la grasa que produce la piel, el polvo del medio ambiente y diversos factores, por eso la higiene diaria es fundamental.

-Elige siempre productos específicos para tu tipo de piel de este modo la cuidarás según sus necesidades sin causarle daños.

-Limpia bien tu piel con el producto de tu preferencia, puedes recurrir a las toallitas desmaquillantes si lo prefieres aunque es más recomendable un producto en gel, jabón o crema para una limpieza más profunda. Utiliza siempre agua templada para retirar el producto y evita hacerlo con agua demasiado caliente o fría pues puede dañar tu piel.



-Al secar tu cara es muy importante que no restriegues la toalla de forma violenta, más bien presiona delicadamente la tela sobre tu cara de este modo evitarás agredir la delicada piel del rostro.



-El uso de tonificante es de gran ayuda pues nos permite revitalizar la piel del rostro y hacer que esta luzca genial. Aplícalo de forma gentil dando pequeños golpecitos en tu cara para estimular la circulación.




-Por último es importante usar una crema hidratante especial para el rostro, ésta te ayudará a mantener la piel en mejor estado, nutrirla y ayudarla a soportar los embates del clima. Recuerda aplicar un producto especial para el área del contorno de ojos y otro para el resto del rostro, preferiblemente a base de agua si tu piel es grasa.




Y después de haber realizado estas sencillas técnicas, tendrás la piel lista para deslumbrar al mundo. Tanto maquillada, como desmaquillada. 





martes, 3 de diciembre de 2013

Cuídate contra el frío



Hace frío. Mucho frío y no solo se arregla con ponernos mil capas de ropa, guantes, orejeras, gorros y bufandas. El frío extremo también produce alteraciones en la piel. Es tiempo de mejillas rojas, la frente descamada, la piel reseca, los labios agrietados, la nariz irritada, las manos como lijas, los brazos y las piernas que pican constantemente… Todos estos problemas se producen por un cambio en el flujo sanguíneo y en los componentes de la piel.

LOS RESPONSABLES



Efectivamente, el principal responsable de estas alteraciones son las bajas temperaturas y el viento frío. Pero las calefacciones tampoco ayudan en absoluto. Ni esas duchas por encima de los 38 grados que tanto apetecen con el frío. Las consecuencias de todo ello son claras:

● Sequedad. Pérdida de elasticidad, mayor descamación e incluso fisuras o grietas.



● Rojeces y cuperosis. Son un reflejo de las alteraciones de los vasos sanguíneos cutáneos. A algunas personas les aparecen manchas rojas faciales o incluso unas de color violáceo en forma de red. 

● Labios agrietados. Es una zona especialmente sensible porque la piel es hasta siete veces más fina que la del resto de la cara. Así que su capacidad de reacción ante el frío es menor. Además, la saliva con la que están permanentemente en contacto, juega en su contra. 



● Piel parcheada y con un halo grisáceo. El frío también reduce la capacidad de la piel de renovarse por su proceso natural. El resultado es que las células muertas se acumulan en la superficie y a veces se crean pequeñas escamas. 

LAS MEJORES SOLUCIONES

● Hidratación ante todo. Ha llegado el momento de pasarse a las cremas ricas, ricas, ricas con texturas más untuosas y emolientes No te olvides de llevarla contigo a todas partes, para aplicártelas todas las veces que sean necesarias. 



● Aumenta la exfoliación a dos veces por semana. Si tienes la piel muy irritada, pásate a los peelings enzimáticos, que son bastante menos agresivos. 

● Sella tus labios. Con un bálsamo protector de alta densidad que incluya entre sus ingredientes agentes calmantes. 

● Aliméntate en condiciones, bebe más agua y a menudo. Un cuerpo sano y bien hidratado regula mucho mejor su temperatura que uno que esté falto de líquidos. 

● Haz ejercicio. La actividad es la vía más rápida para entrar en calor. En modo “hibernación en sofá” lo único que consigues es que se pierda el calor y se entumezcan los músculos.  



● Protector solar obligatorio. La radiación ultravioleta sigue siendo perjudicial a pesar de que sea menor. 

 Y ahora únicamente tienes que buscar una ropa de abrigo bien bonita y aprovechar los placeres de este otoño.