El 30% de la gente tiene problemas de obesidad y más de la
tercera parte presentan sobrepeso. Y la cuesta de enero no perdona. Ni en el
tema económico ni en el calórico.
Todos sabíamos qué hacer para no convertir nuestras cenas
navideñas en festines calóricos, pero lo cierto es que al final nos hemos
pasado de la raya. Pero que no cunda el pánico.
Muchas veces no somos concientes de lo que podemos llegar a
consumir esas noches de fiesta, para que tengas una proporción, se asegura que
en una cena navideña o de fin de año se consumen calorías equivalentes a 5 días.
Luego de haber probado semejantes delicias, acompañados
seguramente de bebidas alcohólicas, el cuerpo pide a gritos un descanso:
• Bebe sin límite: agua, soda, caldo light, infusiones sin
azúcar. Incorpora por lo menos dos litros y medio de agua al día.
• Consume abundante cantidad de frutas y vegetales frescos y
en jugos.
• Consume cereales integrales.
• Coma más pescado.
• Consuma yogures descremados.
• Cene liviano: incluya hortalizas, carne magra y fruta.
• Evite embutidos, fiambres, manteca, mayonesa y frituras.
• Reduzca el consumo de sal.
• Tome té de manzanilla, valeriana, tilo o cedrón para reemplazar
al café.
• Muévase más cada día: elija caminar o ir en bicicleta para
usar menos el coche, haga una actividad física de su agrado y conviértala en
hábito.
Ojalá el deseo de 2014 de llevar una vida más sana y saludable no se nos olvida el 31 de enero. Ánimo y mucha constancia. Vuestro cuerpo y vuestra mente os lo agradecerá.






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