A todas nos gusta ir bien para sentirnos bien, pero la falta de tiempo es nuestro peor enemigo. Por eso, os desvelamos cuatro partes de nuestro cuerpo que siempre deben estar impecables y arregladas. Lograrlo no nos costará demasiado. Prometido.
LAS CEJAS. Unas cejas bien perfiladas pueden cambiar la expresión y dar armonía al rostro. Déjate aconsejar por tu esteticista y descubre cómo potenciar la mirada.
LABIOS: Imprescindible llevar siempre los labios hidratados. Unos labios secos o agrietados lucen mal y además son dolorosos. Por eso, no olvides llevar en tu bolso tu barra preferida. Si lo prefieres y la ocasión así lo aconseja, ponte un sencillo y discreto brillo.
Sin salir de esta zona, OJO CON EL VELLO DE LA ZONA DEL BIGOTE. Aquí no puede haber descuidos. Visita cada semana a tu centro de estética para repasar la zona. No serán más de 5 minutos y el resultado vale la pena.
MANOS: Este año están muy de moda los colores más variopintos en las uñas. Atrévete y arriesga. Cualquier tonalidad será un éxito. Pero si no te gustan o el trabajo te lo permite, no dudes en aplicar un brillo o un color suave. ¿Te parece un nude? Irás a la moda sin llamar la atención.
Además del color, es muy necesario llevar las manos perfectamente hidratadas y arregladas. Tampoco nos llevará demasiado tiempo y nos sentiremos mejor. Recordad que a partir de cierta edad es frecuente la aparición de manchas en las manos. Para prevenirlas, hidratarlas bien y no os olvidéis de poner también en ellas crema protectora del sol. Las manos envejecen muy fácilmente.
PIES: Antes de nada, fuera durezas. Regálate cada cierto tiempo un pedicura. Verás los resultados.
Al igual que en las manos, las uñas de los pies deben ir siempre pintadas. Podemos atrevernos con todos los colores. Y si el trabajo no nos lo permite, solo tenemos que llevar un calzado que no nos las deje al descubierto... Unos pies bien cuidados son sinónimo de elegancia.




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